Un poco de actualidad, que no todo van a ser joyas ocultas y cine con pedigree... El
Dr. Insermini también ve cine contemporáneo aunque no hable mucho de él.
No, no he visto
Transformers 2 ni
G.I. Joe 1, pero he visto
Up,
Drag Me to Hell,
Brüno y
Public Enemies. De las dos últimas quería hablar, aunque la de
Raimi me divirtió muchísimo.
Me pregunto si
Scorsese o
De Palma podrían haber hecho una buena película con el guión de
Public Enemies, si
Thelma Schoonmaker hubiera arreglado algo en la sala de montaje, si Marty o Brian hubieran podido dotar a los planos de la intensidad deseable en una peli de gangsters. Vistas
Scarface y
Goodfellas pienso que algo mejor les hubiera salido porque es difícil hacerlo tan mal como
Michael Mann en
Public Enemies.
Todavía no me creo que la película haya recaudado casi 100 millones de dólares en los USA y en España esté en lo más alto del Top 10. Tampoco me creo que la película le guste a nadie. A no ser que el espectador no haya visto nunca una película.
Y no la voy a comparar con
I Am a Fugitive from A Chain Gang,
Public Enemy,
White Heat o
Scarface porque eso sería como comparar el urbanismo de
Copenhague con el de
Castellón de la Plana, por decir algo...
Johnny-cara-de-palo-
Depp duerme a las ovejas en
Public Enemies y nos hace olvidar que a veces puede estar bien. Claro que
Michael Mann, "ese autor" ya me hizo abandonar una sala de cine cuando fui a ver su Obra Maestra
The Insider, totalmente infumable por más que
Tarantino la incluya entre lo mejor de los 90. Mann ha dejado de ser el estilista post-moderno que nos venden la revistas tipo
Cahiers... Señor Mann, por favor vuelva a la tele.
No me gusta hacer críticas destructivas pero me tenía que desquitar del horror de haber sufrido
Public Enemies, una película en la que todo apesta a dèja vu y carece por completo de alma. Ya decía
Andy warhol que en el cine americano las películas las hacen los técnicos, no el director. Sin duda
Michael Mann estaba en el
Starbucks.
Para que el post sea más orgánico y no solamente destructivo hago un llamamiento a los que no hayáis visto
Brüno, de
Sacha Baron Cohen, la película más desternillante del año, la más verdadera y la más Pop del año. Quizá si
Brüno le metiera una botella de champán por el culo a
John Dillinger, al bueno de
Johnny se le quitaría ese look de estreñido tan años 90...